A diferencia de una noche con mucha brisa (tipico del tiempo de carnavales), al andar calle abajo me encontré con un ambiente caluroso colmado del olor putrefacto de las bolsas de basura de todas la casas de la calle 60. Hoy fue martes, dia en el que los desechos son recogidos, y los recicladores tratan de sacar provecho antes de que pase el camión de la basura.
La semana pasada pasé por un período indeseado, que yo cariñosamente llamo malparidez existencial. Lo curioso de todo es que asi de rápido como llega ese desasosiego, asi mismo desaparece, inadvertido, y yo sigo como si nisiquiera hubiera esa tristeza hecho parada en mis emociones, en fin.
Los carnavales estan por llegar, y estoy entusiasmada porque voy a participar del desfile del sábado con un disfraz relativo a La historia de Harry Potter, el que una vez fue mago desde niño.
Hace unas dos semanas estuve en una cumbiamba en un barrio de Barranquilla llamado "Barrio Abajo" tiene full influencia africana, y lo juro que esa noche, yo en ese cruce de calles de ese barrio, pasada la media noche, todos bailando cumbia con velas, casas pintorescas, me sentía como en una de las escenas de García Márquez, toda una sensación envolvente.
Trataré de no deprimirme en Carnavales este año, como me paso el año pasado por tonterias.
Definitivamente nuestros estados de ánimo son los animales más dificiles de domesticar; sin mencionar los demonios internos.

guash, esto si me gustó, mas real, sobre todo por lo de la domesticación, tu sabes... estoy en proceso de aprendizaje tardío.
y me cuesta, me cuesta mucho amaestrarme sobre todo por al soledad y por mis pensamientos fujitivos. Pero bueno, como tú dices ellos solos se van... aunque siempre vengan otros mas, o menos poderosos... pero no de por si, menos disgustantes.
love ya.
fugitivos*
I hate Valentines day!!!!